Como Herederos de los primeros habitantes de los territorios indígenas del Nudo de Los Pastos, como parte de los pobladores del mundo de la montaña y de la red de macizos, como dolientes de las desapariciones, intimidaciones, imposiciones y violaciones a las cuales son sometidos nuestros territorios y comunidades indígenas, manifestamos nuestro apoyo a las justas luchas de los hermanos indígenas del Cauca, para lo cual nos declaramos en minga y asamblea permanente, a la vez rechazamos todas las formas de atropello contra la dignidad, la integridad y los derechos fundamentales de nuestros pueblos.
Amparados en la Constitución Política de Colombia, la Jurisprudencia y parte de la doctrina somos sujetos de derechos, pero ante la violación sistemática por parte del Estado como desplazamiento forzado, asesinatos selectivos de dirigentes, las fumigaciones en territorios indígenas que pone en peligro la vida natural y cultural de nuestros pueblos como también el tratado de libre comercio (TLC) que vulnera la soberanía alimentaría, la expedición de leyes y política inconsultas, que en nada benefician a nuestros pueblos; conllevan a poner en peligro de extinción, genocidio y exclusión de los pueblos originarios.
En tal sentido y en el pleno ejercicio del derecho a protestar y manifestar nuestras inconformidad, las autoridades indígenas, sus voceros y lideres, llamamos a unificar nuestros bastones de mando y nuestra palabra, para caminar por la defensa de nuestros derechos, SOLIDARIZARNOS CON LOS HERMANOS INDÍGENAS DEL CAUCA, DEFENDER LA VIDA Y LA DIGNIDAD.
Nuestro Pueblo Pasto, ha iniciado una marcha, con más de mil comuneros, el día 25 de octubre en la ciudad de Ipiales (Nariño), concentrados en el Puente Internacional de Rumichaca, con la palabra de sus autoridades tradicionales, lideres, dirigentes y comunidad, se hace un llamado al gobierno nacional para que cese sus atropellos y señalamiento a los pueblos indígenas como grupos terroristas a razón de ejercer el Derecho Constitucional a la protesta, establecido en el artículo 37 de la Carta Magna, de la misma manera exigir el cumplimiento de los acuerdos suscritos, ratificar la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas emanada por la ONU firmada por 143 países menos Colombia.
Con las anteriores razones de hecho y derecho; los pueblos indígenas no podemos quedarnos callados y en silencio, llegó la hora hacer respetar la Constitución, de solidarizarnos con las justas luchas de los hermanos indígenas del cauca, defender nuestros territorios, la vida, la cultura y la dignidad.
Atentamente,
PUEBLOS DE LOS PASTOS
“Por la tierra, el agua y la vida, los pueblos indígenas caminan”